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Página en construcción. Pronto, ahondaremos...


1) Anulación del Convenio UBA-CADRA

A) ¿Qué es CADRA?

El Centro de Administración de Derechos Reprográficos es una Asociación Civil creada hace poco menos de diez años. Según sus repetidas declaraciones de objetivos en convenios y licencias, pretende ser una gestión colectiva que represente y proteja a autores y editores de libros y revistas. Proteja, se entiende, de las fotocopias.

B) ¿Qué representa realmente CADRA?

CADRA sólo representa a una pequeña parte de los editores y autores del país, (y a una proporción aún menor de los que leemos en nuestras facultades).

C) ¿En qué consiste el convenio?

En abril del 2009, el rector de la UBA, Rubén Hallú, firmó un convenio con el Centro de Administración de Derechos Reprográficos (CADRA) mediante el cual comprometió a la universidad a pagar derechos de autor por las fotocopias que hacen sus estudiantes. Dicho convenio establece que se le debe abonar a CADRA
$12,72 por estudiante por año. Multiplicado por 300.000 (la cantidad estimativa de estudiantes) el resultado es de $3.816.000 por año. Según el convenio, “dada la situación presupuestaria de la Universidad” se están abonando $240.000 anuales.

No sólo la cifra acordada es totalmente arbitraria (lo cual presenta interrogantes desde el punto de vista legal) sino que la UBA está cediendo a intereses corporativos, desatendiendo a problemas más urgentes en cuanto a la difusión de la educación y la cultura.

D) ¿Cómo afecta el convenio a los/as estudiantes, docentes e investigadores/as?

Este convenio permite fotocopiar legalmente hasta el 20 % de los libros representados por la entidad. En las facultades cuyos centros de estudiantes tienen personería jurídica esto ya está siendo fiscalizado, por lo que si necesitás más que el 20 % de un libro, estás invitado/a a comprar el libro a precios exorbitantes. Así, se reducen las posibilidades de acceder al material de estudio, contribuyendo a una de las principales causas de deserción.

E) Perspectivas

La Universidad de Buenos Aires ha firmado un acuerdo con una entidad que aglutina un número de editoriales, a través del cual se estipula un pago anual de cientos de miles de pesos por "derechos de autor" de las fotocopias que se venden en los centros de estudiantes de las diversas facultades. El convenio firmado establece normas que fijan en 20 el porcentaje de cada libro que puede ser fotocopiado (lo cual ya rige en las facultades cuyos centros de estudiantes tienen personería jurídica).

Para no ir demasiado lejos: ¿Cuánto se agrandarían las bibliotecas de la Universidad si se usara toda esa plata para comprar libros? ¿Cuántas más personas podrían acceder a la educación pública? ¿Cuánto mejoraría la calidad académica de nuestra Universidad de Buenos Aires si primaran por sobre estos criterios privados otros criterios públicos, que velaran por la difusión de la cultura y el libre acceso a la educación?

Del debate surgió la idea de presentar en las juntas de carrera de la Facultad de Ciencias Sociales un proyecto de rechazo al convenio en cuestión, tarea que estamos llevando a cabo actualmente. Más detalles en la sección Archivos útiles.

2) Puesta en valor de las bibliotecas de la Universidad

La mayoría de las facultades tienen bibliotecas con escasos libros; no sólo en variedad sino en cantidad de copias, por lo que si en una materia se pide la lectura de un texto específico, ni siquiera un 5% de los estudiantes de un curso de tamaño promedio puede retirar ese título al mismo tiempo. Ni hablar de que hay sedes que ni siquiera tienen biblioteca... Pongamos a estos espacios en el lugar que se merecen, dándole difusión y más utilidad.

3) Acuerdo UBA-EUDEBA

La Editorial Universitaria de Buenos Aires, en su época de oro una de las mayores de Latinoamérica, con una cadena de quioscos propios que ofertaban literatura, ensayos y textos de divulgación científica a precios populares en puntos estratégicos de la ciudad, hoy apenas se mantiene en pie, editando unos pocos libros, distribuyéndolos en contadas librerías. Si tenemos una editorial que es nuestra, ¿por qué no la explotamos al máximo? Para que los/las investigadores/as puedan difundir sus trabajos, para que, por lo menos, los clásicos de cada carrera sean editados por EUDEBA, refundémosla y hagamos que se ponga en marcha. ¿Sabías que un libro que pagás $70, a la editorial le cuesta cerca de $30? ¿Y si pudiéramos comprarlos a ese precio? ¿Y si se repartieran cientas de copias de libros de nuestra editorial por todas las bibliotecas?

4) Acuerdo UBA-Editoriales

Las editoriales en Argentina, como en casi todo el mundo, están insertas en un circuito comercial que supone a la editorial misma, a un distribuidor y a una librería. ¿Cómo se forma el precio de, por ejemplo, un libro de $100? Mientras la editorial se queda con $40, el distribuidor se queda con $20 y la librería con otros $40. ¿Entonces por qué no vamos a comprar el libro a la editorial, evitando intermediarios? Porque no se permite, ya que así se perjudicaría a la "cadena comercial". ¿Pero qué tal si los estudiantes tuvieramos acceso a dicha posibilidad, tal como tenemos derecho a un "boleto estudiantil"? La Coordinadora por los Libros propone que la UBA firme un convenio con las editoriales para ampliar el acceso a la cultura y la educación a través de la creación del "Libro Estudiantil".